viernes, 15 de noviembre de 2013

entornos virtuales de aprendizaje

Las redes sociales a lo largo de los últimos años han generado una revolución total en el mundo de las comunicaciones, obviamente impactando áreas como la educación.

Estadísticas según Onlineeducation.net destacan los siguientes puntos:

Las redes sociales se han vuelto una parte integral de nuestras vidas, quienes sienten más sus efectos probablemente son los estudiantes, actualmente 96% de los estudiantes usan Facebook.
Las notas suben medio punto en las clases que utilizan Twitter, debido a que 75% de los estudiantes desean colaborar en línea.
 Uno de tres estudiantes utiliza las redes sociales con fines educativos.
A continuación les presentamos cifras y datos específicos generales sobre su impacto y proyección.
Desde finales de siglo XX e inicios del siglo XXI, se iniciaron cambios significativos en la educación, tanto a nivel institucional como de los educadores. Se nota la evolución de una tradición a una educación más científica y tecnológica. Por lo cual las universidades, empiezan a generar ambientes pedagógicos en donde la familia y la sociedad forman parte de esta transformación, con procesos de innovación teniendo en cuenta el contexto. Entonces, si hay comunicación hay sociedad y si hay sociedad hay colaboración. Esto es posible a través de las redes sociales que siendo ya muy populares y usadas en el medio y con la creación de grupos educativos, se permite el intercambio de conocimientos que nos llevan a facilitar los objetivos académicos propuestos.


Continuamente, los educadores buscamos nuevas herramientas pedagógicas, una de ellas son los LMS, que unen contenido personalizado, recursos digitales, planificación, evaluación online, generando autonomía en el aprendizaje individual de los alumnos, participación y colaboración, entre muchas otros objetivos de su uso, pero ¿cómo elegir el más eficiente para lograr los objetivos educativos que nos proponemos? ¿Todos los formatos son adecuados para los alumnos? Personalmente prefiero crear, a partir de las herramientas digitales que los niños conocen y están acostumbrados, plataformas de colaboratividad y creación. Sin embargo ya existen, algunos bastante conocidos, como:

Moodle:

      moodle

Posee calendarización de actividades, permite la creación de cursos, con tópicos definidos, posibilita foros online, levantar pruebas, test, evaluaciones. Posee excelentes filtros, también un correcto monitoreo de los alumnos y su participación. Sus mayores dificultades están en la instalación del software para poder utilizarlo 8educadores), formato árido para los alumnos que no generan afinidad o empatía o interés por participar.

Edmodo:

 edmodo

Se caracteriza por su simpleza en la aplicación con menos aplicaciones y herramientas digitales. Posee formato Facebook, lo que lo acerca al mundo digital de los alumnos. Se pueden levantar archivos, links, dirigiendo la información a los alumnos que deseo informar, facilitando trabajo personalizado. Fácilmente se crean cursos para participar, a través de códigos de acceso personalizados para su uso práctico. Visualmente es más amigable con profesores y alumnos. Sin embargo no posibilita el desarrollo de la creatividad en los alumnos. Recomendable para alumnos de cursos menores, genera conductas digitales adecuadas, si existe correcto uso.

Schoology:



Mantiene un formato Facebook, simple de utilizar para los educadores y entrega excelentes herramientas digitales, al crear cursos permite levantar tareas, pruebas, discusiones online, álbumes de fotos, páginas web co creadas con los alumnos, potencia la conectividad de todos los actores educativos. Visualmente es amigable para los alumnos de cursos menores, genera interés en participar. Posee correcto monitoreo del trabajo y participación de los alumnos. Facilita la creación en un ambiente protegido de distractores externos (posee códigos de acceso). Recomendable para todos los cursos, a partir de los últimos años de Enseñanza Básica.


A nivel personal recomiendo reconocer las habilidades digitales de nuestros alumnos de manera inicial, luego elegir de común acuerdo una plataforma digital ya existente o crearla, ocupar las primeras clases para permitir que los alumnos sepan ocuparlas correctamente. De ahí darles espacio para que ellos creen, participen y se genere colaboratividad. Creando un trabajo personalizado y asumiendo que si estamos conectados, estamos abiertos a la crítica y  a que estamos en continuo aprendizaje.